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Art gallery, Valencia (Spain)


Atracción y desconcierto


Queda tiempo para aceptar el ofrecimiento del CAC Málaga y valorar la mirada retrospectiva hacia la ultima década creativa de Julia Sarmento (Lisboa 1948) que nos proponen. Y lo hacen tratando de reflejar la complejidad conceptual y la amplitud de miras creativas del polifacético autor portugués: un universo críptico que se expande por su obra pictórica , los dibujos-collages, las instalaciones escultóricas y los videos. La trayectoria de Sarmento y -su influencia en artistas de su misma generación y posteriores- es bastante mas amplia de lo que pudiésemos pensar: traspasa fronteras y edades, trasciende lenguajes plásticos. No en vano, ha transitado por diversos medios expresivos, aunque su sello personal e inconfundible se ha manifestado en todos ellos. Un carácter personal que ha muchos atrapara y a otros no alcanzará. Tal vez sus esquemas, en ocasiones excesivamente intelectualizados y literarios, queden fuera del alcance de una gran mayoría. Ese ha sido siempre una de las remoras que se le han achacado: el pulcro elitismo de sus propuestas que devuelve al espectador un reflejo frío, desactivado de toda pulsión emocional y, solo en ultimo termino, desacogedor.

En tres dimensiones
Lo mas intersante son sus esculturas –Kiss me (with foam) (2005), Forguet me (with bucket) (206) y Guibert (2007-08)- verdaderas poesías visuales tridimensionales cuyo secreto reside en la subversión de los procesos de comunicación, volcando sobre el voyeur la proyección de datos deslavazados de una narración en la que todo acontecimiento queda en suspenso, como un acertijo inconcluso al que le faltarán los signos que condicionan nuestras respuestas. Refiriéndose a la obra pictórica, Fernando Huici, en el catalogo, denomina el resultado de estos procedimientos.
La figura femenina es recurrente en gran parte de su producción. Mujeres descabezadas, desmembradas; en otras ocasiones, representadas como sombras-silueta, negras o grises, que alcanzan su fuerza metafórica cuando protagonizan una reflexión sobre las relaciones familiares, sexuales o sociales cuyo lazo o núcleo son siempre ellas. Como desvela el titulo de uno de estos lienzos, lo femenino contiene proposiciones de múltiples significados (y significantes). Ese interés inmediato y profundo que generan las piezas anteriores- interesantísima Being Looked at By Another (Pornstar) o the passage Through Which One Becames Another, ambas de 2002-, sin embargo, no se alcanza cuando la obra pictórica se intelectualiza y el peso de lo literario supera la importancia de la tensión plástica, como sucede en los homenajes que parece querer establecer sobre la figura y obra de Helberto Helder, Borges, Martin Amis o Bukowski, en las que se incluyen fragmentos de textos, en parte ocultos. Ejercicios donde la pretensión supera, con creces, el resultado.

Análisis del método
Dejo para el final la evaluación de sus videos, quizá buenos ejemplos de sus intenciones ultimas y resumen valido de sus métodos de actuación. Presenta dos: Toile (2006) y Cromlech (2010). Centrémonos en este ultimo, un ejercicio estético donde el acontecimiento- el transcurrir de una jornada para tres adolescentes en una casa del diseño en medio de la feraz campiña portuguesa- se ve desbordado (y, finalmente, suplantado) por el proceso de captación de esa excusa, aprovechándose para ello de la inquietante fuerza que marca el hábitat minimalista (de ahí la simbología inserta tras el desconcertante titulo), y de una inquietante búsqueda de la belleza que no duda en abusar de los recursos técnicos.
Los encuadres forzados, los travellings lentísimos, el cambio de plano retardado, el desenfoque preciosista, la escenificación pictorialista, las transiciones en fundido a blanco que marcan un cambio de escenario, establecen el territorio que trasciende la belleza y persigue lo sublime y, por lo tanto, se sitúa igualmente cerca de la desmesura, del escalofrió. En resumen, esta <> -tan del gusto del subjetivismo estético- hace emerger en nosotros la intuición de tensiones soterradas, irresueltas. Esta, como algunas otras de sus obras, llegan a enervar, a importunar, al tiempo que no dejan de proporcionar una atracción y, con ello, también suspenden nuestro juicio, convirtiendo en conflictivo cualquier posicionamiento sobre si nos gustan o nos disgustan. Tal vez lo uno y lo otro al mismo tiempo, y esa sea la fran virtud de Sarmento.